Gastronomía catalana

Gastronomía catalana


Más que buscar y buscar similitudes entre ellas, me resulta más interesante establecer cuáles son las diferencias entre estas cuatro poblaciones de Cataluña: Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona. Sin lugar a dudas, siempre hay algo que las distinga una de las otras, por más compenetradas estén. Estas diferencias hacen que sus pobladores y visitantes puedan definirse sobre cuál es su preferida, esto significa que cada uno por separado tiene algo especial y único que ofrecer.

El mundo entero sabe que los españoles tienen muy buena gastronomía, variada, colorida, exquisita, la escogencia de los ingredientes principales garantizan el éxito de los platillos, tener a la disposición una gama de alimentos que estos mismos cosechan los hacen pioneros, al destacarse como cosechadores además de darle la forma exacta a sus productos para encantar a sus comensales.

Tengo que comentar que pese a esta riqueza gastronómica hay algo que no es nada positivo que los hace muy similares, es la necesidad de lograr una mejor seguridad para sus habitantes, parece que las personas que hacen vida en Cataluña, aun no se han concientizado en reforzar la seguridad de sus establecimientos, generándose constantemente abusos, robos y hurtos, en donde los cerrajeros son testigos de tales inconvenientes.

En toda España, se cuenta con una gran cantidad de cerrajeros debidamente consagrados y otros que no lo son tanto para cubrir la demanda casi diaria de personas que están vulnerables. Pero salvo estas peculiaridades, me gustaría enfocarme en las riquezas que no son tangibles pero hacen grande a esta comunidad, como es su grandeza gastronómica.

Comenzando por Barcelona es casi imposible no visitar La Boqueria que es un mercado popular donde se puede no solo comprar los productos de más alta calidad y frescos, sino que cuenta con uno de los puestos de comida realmente atractivos para cualquier turista y lugareño, se puede pasar un excelente momento con la sola idea de ir de compras, es un lugar muy limpio y con gente muy amable gustosa de atenderlos.

A pesar que Girona no tiene mar, no es una limitación encontrar platillos que tienen como principal los productos del mar. Sin embargo pasar por Girona es comerse una típica tostado de pan lista para untarle tomate acompañada de una espectacular salchicha. También es muy típico que te ofrezcan un excelente plato de judías blancas también con una gran salchicha para que las personas que no son propios de Cataluña sepan de lo que se trata. Para el postre en Girona no puedes pasar por alto la sopa caramelizada, es una crema pastelera que tiene una capa de caramelo muy crujiente que juega de manera excelente con las texturas.

En Lérida la cocina es mucha más sencilla, quizás por ser una comunidad de montaña y tranquila. Lo que mayormente la caracteriza es su guiso de verduras de patatas con tocino y costillas de cerdos, que pueden adornar con un huevo batido, cada platillo tiene una verdura como protagonista. En cambio Tarragona nos deleita con la producción de diversos vinos, de preferencia mundial.